Uno de los elementos cruciales en la correcta instalación de la tarima tecnológica son las grapas. Fabricadas en acero inoxidable tienen como misión fijar las lamas de la tarima a los rastreles.

A diferencia de otros tipos de carpintería, la tarima de exterior no debe ser atornillada nunca directamente a los rastreles. El motivo es que al ser este producto un elemento que va a estar a la intemperie, podemos preveer que sufrirá como cualquier material una dilatación y contracción según su temperatura. Por este motivo es clave que la colocación de las lamas sobre los rastreles se haga mediante estos elementos metálicos denominados grapas.

Las grapas

Junto a su tarima de exterior Pandiro, Ud. encontrará las grapas necesarias (según cálculo relativo a los m2). Existen de dos tipos. Unas que tienen tres abrazaderas y que pertenecen a la serie de tarimas MACIZA y otras de cuatro abrazaderas que son para las otras dos clases alveolares.

La fijación de estos elementos a los rastreles es muy sencilla. Se realiza mediante tornillos. Una vez fijadas se colocarán las lamas de la tarima de exterior sujetas mediante ‘un clic’ a estas grapas. De este modo cuando las lamas sufran dilatación podrán desplazarse libremente mientras permanecen sujetas a la estructura.

Por otra parte, la grapa es el elemento que marcará la correcta separación entre lama y lama.


Otra ventaja de la utilización de este sistema de fijación es que permitirá al instalador, si fuera necesario, quitar las lamas sin relativa dificultad y sin dañar el suelo.

La franquicia que queda entre lama y lama una vez colocadas estas en las grapas es de aproximadamente 4 mm.


Por último les mostramos un par de imágenes para que puedan apreciar la sujeción de la tarima tecnológica a las gramas metálicas.